Afrontamos las cargas de la vida rural, donde los ecos del pasado se convierten en vivencias del presente. La violencia, el silencio, el trabajo… Todo aquello que aún esta vivo en nosotras, se abre como un espacio para el dialogo sobre la transformación. Extendiendo una invitación a caer en el amor, abrazando lo que somos y lo que hemos sido.